
Yair Vera, un adolescente de 15 años, fue asesinado con ocho disparos frente a su colegio en el distrito Pascuales de Guayaquil cuando salía de clases vespertinas. El presunto autor, identificado como su amigo, llegó en motocicleta desde otra institución educativa y abrió fuego en un acto que las autoridades vinculan a disputas entre bandas delictivas juveniles.
La Policía detuvo a un implicado y localizó el arma homicida y la moto abandonada, pero el sicario principal sigue prófugo.
El crimen ocurre en un contexto donde 375 menores han sido asesinados en Ecuador en 2025, la mayoría adolescentes entre 13-17 años, mientras la zona 8 (Guayaquil, Durán y Samborondón) acumula 2.200 homicidios este año.