
Chelsea se consagra campeón del Mundial de Clubes tras vencer 3-0 al PSG en una final marcada por el protagonismo de Cole Palmer.
El mediocampista inglés firmó un doblete y asistió a Joao Pedro para el tercer tanto, todos en la primera mitad.
En el complemento, el conjunto parisino buscó descontar, pero se topó con un inspirado Robert Sánchez bajo los tres palos. Los ‘Blues’ dominaron con solvencia y celebran su segundo título internacional del año.