miércoles 20 de enero 2016

Después de ser plantada en el altar, vendió todo y se fue a recorrer el mundo

Sólo basta con ver Kill Bill para saber que no todas las bodas terminan en un final feliz… algunas terminan con el asesinato de la novia y todos los invitados.

Afortunadamente esta historia no involucra ninguna muerte, pero sí una hermosa novia plantada en el altar. Hace casi cuatro años, Katy Collins fue abandonada por su novio semanas antes de la fecha de la boda. Muy triste, sin duda. Pero en vez de compadecerse de su mala suerte, compró un billete de avión y mandó todo al carajo.

Con el sueño de convertirse en escritora y desesperada por sobreponerse a su ruptura, la chica de 30 años dejó su trabajo como relacionadora pública, vendió su casa y se fue en un viaje en solitario que la ha llevado a lugares tan lejanos como Tailandia, Nepal, Dubai, India, Francia, Brasil y Argentina. Una buena forma de dejar el pasado atrás, ¿no creen?

Como es de esperar, las personas cercanas a ella no estaban muy convencidas por la decisión de dejarlo todo. “Todos pensaron que estaba un poco loca, especialmente porque nunca había viajado sola a ninguna parte, pero sentí que era lo correcto”, contó Katy a Manchester Evening News.

“Necesitaba el tiempo lejos de todo y todos los que conocía para encontrarme a mí misma, pero no fue tan cursi como eso”.

En un intento de documentar sus viajes, escribió un blog de viajes llamado NotWedOrDead (“Ni Casada Ni Muerta”). El blog sirvió como una forma de compartir su viaje con toda la gente que dejó atrás, al igual que para encontrar audiencia nueva. Se volvió tan popular que se le ocurrió una idea para un libro; eventualmente, en lo que debería haber sido su tercer aniversario de casada, firmó un trato por tres libros con una editorial inglesa.

A pesar de haber sido una experiencia dolorosa en un principio, Katy reconoce que ser plantada en el altar cambió su vida para mejor.

“Su decisión, aunque devastadora en su momento, fue el llamado de atención que necesitaba”, admite. “Tenía un buen trabajo, una casa encantadora y un estilo de vida cómodo, pero le faltaba aventura”.

“Subí un volcán activo en Chile, dormí en una jungla en Tailandia, fui cubierta por polvos Holi en la India, salté en paracaídas en Francia e incluso sobrevolé el Monte Everest”.

La historia de Katy es de esperanza y propósito, afortunadamente logró darle la vuelta a una situación muy oscura, y ganó una nueva perspectiva de a vida como resultado.

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