
Los residentes de la ciudadela Nueva Kennedy, en el norte de Guayaquil, han implementado por autogestión un sistema de seguridad que incluye alarmas comunitarias, cámaras de vigilancia en cada calle y el cierre perimetral con rejas en las entradas, ante el incremento sostenido de la delincuencia que afecta al sector.
Francisco Torres, representante del consejo barrial, explicó que estas medidas buscan proteger a las familias y comercios locales, pero enfrentan la oposición de un grupo de vecinos que impide el cierre integral y la lentitud en la respuesta de la Policía Nacional y el ECU 911 ante las emergencias.
Los moradores, que incluso donaron una batería para patrullas, aseguran que tienen identificados a los delincuentes y sus vehículos, pero requieren un apoyo más efectivo y rápido de las autoridades para disuadir los robos a personas que se registran a plena luz del día.