
La psicóloga Paola Zambrano abordó en una entrevista el mito del favoritismo entre hermanos. La especialista explicó que, en términos de salud mental, no existen hijos favoritos, sino que cada niño trae su propia particularidad y, en ocasiones, algunos requieren más atención debido a condiciones como el síndrome de Down o el autismo, lo que no significa que sean más queridos, sino que demandan un acompañamiento diferente. Sin embargo, la profesional reconoció que, por inmadurez o desconocimiento, algunos padres pueden caer en dinámicas de favoritismo, lo que genera resentimientos, baja autoestima y rivalidades que se arrastran hasta la vida adulta. Zambrano señaló que estas diferencias no solo ocurren en el núcleo familiar, sino también entre abuelos, tíos y otros parientes, que suelen manifestar abiertamente sus preferencias.
La psicóloga advirtió que el modelo de crianza de la “compensación constante” —donde los padres entregan bienes materiales para suplir sus propias carencias afectivas— puede profundizar las diferencias percibidas por los hijos. En estos casos, los menores no viven el momento, sino que “llevan la cuenta” de castigos, regalos y atenciones, lo que alimenta la sensación de injusticia. Zambrano recomendó a los padres trabajar en la comunicación directa y explicar a los hijos que las necesidades de cada hermano son diferentes, sin que eso implique un mayor amor. También sugirió que los adultos que arrastran heridas por favoritismo en su infancia deben trabajar esos conflictos para no repetir patrones con sus propios hijos.
La especialista destacó que la labor de ser padres es difícil, pero gratificante, y que la mayor satisfacción es criar “grandes seres humanos” que sepan defenderse por sí mismos. Enfatizó que el amor de los padres no debe depender de los logros o comportamientos de los hijos, sino que debe ser incondicional. Zambrano concluyó que no hay hijos favoritos: “todos los amamos”, aunque cada uno tenga una conexión particular y merezca una crianza adaptada a sus necesidades individuales.