
El hígado graso no solo se asocia al consumo de alcohol, sino también a la obesidad, la diabetes y las enfermedades de la tiroides, según explica la doctora Bella Morales, gastroenteróloga y endoscopista digestiva, responsable del servicio de Gastroenterología del Hospital del IESS Los Ceibos en Guayaquil.
La especialista, quien es fellow de Hepatología por la Sociedad Argentina de Hepatología, advierte que el tratamiento primordial para combatir esta afección es la actividad física y la pérdida de peso, acompañados de una dieta balanceada y el abandono del alcohol.
La prevención y el diagnóstico temprano son fundamentales para evitar que la enfermedad avance hacia fibrosis o cirrosis hepática, por lo que la doctora recomienda acudir a un especialista ante cualquier síntoma o factor de riesgo.