
La incautación de 120 kilos de clorhidrato de cocaína en Puerto Bolívar fue posible gracias a la alerta de analistas que perfilaban contenedores, y al trabajo de canes antidrogas que detectaron la sustancia en el doble fondo de un contenedor listo para ser embarcado con destino a Europa.
La operación dejó dos personas detenidas: el responsable de la carga y el supervisor de la estructura del contenedor, quienes ahora enfrentan un proceso por delincuencia organizada. El cargamento, que tenía un valor aproximado de 6 millones de dólares en el mercado europeo, no logró salir del país gracias a la intervención de las autoridades.
La investigación continúa para determinar dónde fue contaminado el contenedor y dar con el resto de los involucrados en esta estructura criminal que operaba desde Ecuador.