
La eliminación de la selección ecuatoriana de fútbol a manos de México dejó un tendal de rostros desencantados en los puntos de concentración masiva de Guayaquil, donde cientos de aficionados que se reunieron para alentar al equipo vivieron la transición de la esperanza inicial a la frustración final, agravada por el segundo gol centroamericano que selló la derrota.
Las críticas no tardaron en dirigirse contra los directivos de la Federación Ecuatoriana de Fútbol, a quienes los hinchas señalaron como responsables del fracaso, con expresiones como “no tenemos técnico” y denuncias de “corrupción”, reflejando un profundo malestar que trascendió el resultado deportivo.
“México nos humilló, nunca reaccionamos”, lamentó un seguidor, en una jornada que, pese a la tristeza general, representó un respiro económico para dueños de bares y restaurantes que lograron concretar ventas significativas durante el encuentro.