
En la urbanización Mirador del Norte, al norte de Quito, los vecinos enfrentan una crisis comunitaria que incluye apagones de hasta 48 horas provocados por árboles de gran tamaño que han crecido sin control y afectan el tendido eléctrico. Los moradores aseguran que solicitaron la poda al municipio desde el mes anterior, pero solo recibieron un acuse de recibo sin acciones concretas.
La empresa eléctrica solo ha realizado cortes temporales de ramaje sin solucionar el problema de fondo.
Además, el único parque del sector, considerado el “pulmón” de la urbanización, se ha convertido en un punto de consumo de estupefacientes. Los vecinos también reclaman la limpieza de un canal que atraviesa la zona, donde las autoridades solo se presentan a saludar sin ejecutar trabajos efectivos.