
Las garitas de seguridad se han convertido en un nuevo blanco para los delincuentes en Guayaquil y Samborondón, donde antisociales han robado armas a guardias en varios hechos, incluyendo un asalto en la urbanización Veranda, en la avenida Narcisa de Jesús, donde los delincuentes forzaron la entrada, golpearon a los guardias y se llevaron sus armas de dotación, radios y otros equipos.
En otro hecho ocurrido en Los Vergeles, al norte de Guayaquil, al menos 20 hombres armados, vestidos con prendas similares a uniformes de policías y militares, simularon un operativo y desmantelaron las oficinas de una empresa de seguridad, llevándose entre 40 y 50 armas, además de chalecos, computadoras y otros equipos.
El presidente de la Asociación Nacional de Empresas de Seguridad señaló que una de las líneas investigativas apunta a posibles filtraciones de información desde el interior de las propias empresas. Residentes de las urbanizaciones afectadas expresaron su temor y señalaron que “ya no hay seguridad”.