
La imagen de la Virgen del Cisne fue despedida en el cantón Catamayo durante una noche de vigilia, y partirá a las 6:00 a.m. hacia la ciudad de Loja, donde permanecerá tres meses en la catedral, en una fiesta religiosa que congrega a peregrinos de Ecuador, Perú y Colombia.
El padre Carlos Ortiz, responsable de las eucaristías en Catamayo, destacó que la festividad ha sido “una fiesta maravillosa” y agradeció la presencia de fieles de todo el país y del extranjero.
La Virgen retornará a Catamayo en noviembre, siendo uno de los pocos lugares que recibe la imagen dos veces al año.
El sacerdote invitó a los devotos a visitar Catamayo y disfrutar de su gastronomía y atractivos turísticos.