
El chef del programa compartió los secretos del tradicional seco de costilla, un plato emblemático de la gastronomía guayaquileña, que se prepara con carne de res sellada en su propia grasa y un refrito de cebolla, pimiento, tomate, ajo y tallo de culantro con achiote, que le da ese color y sabor inconfundibles.
La receta incluye una variante especial: el maduro confitado, cocido con agua, azúcar morena, canela, pimienta dulce y anís estrellado hasta que queda caramelizado, que acompaña el seco y contrasta con su acidez. Para lograr el sabor ácido característico, el chef recomendó agregar naranjilla, cerveza y chicha de jora, aunque también se puede usar maracuyá o vinagre.
El seco se sirve con arroz, aguacate y el maduro confitado, y es ideal para compartir en familia durante las fiestas julianas.