
Un colectivo de jóvenes dedicados al arte urbano está transformando las paredes del edificio multicomercio de Guayaquil, una estructura abandonada con riesgo de colapso, en un lienzo urbano.
Con pintura, rodillos y brochas, los artistas suben por ventanas con cuerdas y poca protección para dejar su huella en la fachada
Los jóvenes, entre ellos estudiantes de la Universidad de las Artes, documentan su trabajo con cámaras profesionales y un dron.
Uno de los grafiteros indicó que el arte es una alternativa a la violencia y que buscan darle buen aspecto al edificio para que las autoridades vean que necesitan espacios para la cultura.