
La terminal terrestre de Tulcán, ciudad fronteriza con Colombia, fue declarada zona roja por las autoridades debido a los altos índices delictivos, lo que motivó un operativo de control que dejó el decomiso de un arma de fuego, tres armas blancas, cinco motocicletas retenidas y la clausura de dos hoteles en las inmediaciones donde se encontró a un grupo de ciudadanos indocumentados, como parte de las acciones para prevenir trata de migrantes y microtráfico.
Durante el operativo, un individuo armado fue disuadido y al ser perseguido abandonó un arma en el sector, mientras que las autoridades también retuvieron un vehículo de placas extranjeras con películas polarizadas sin justificación, circulando de manera sospechosa en la zona.
Los establecimientos hoteleros fueron cerrados como advertencia, ya que permitían el ingreso de personas indocumentadas, y las autoridades anunciaron que los operativos serán frecuentes para devolver la tranquilidad a este punto crítico de la frontera norte.