
Una nueva modalidad de robo está afectando a conductores en Guayaquil, delincuentes utilizan fundas de basura para cubrirse las manos y arrancar los retrovisores de los vehículos estacionados, causando daños materiales y dejando a las víctimas sin otra opción que comprar su propio espejo a los ladrones a un precio más bajo que en las casas comerciales.
Los delincuentes incluso muestran la numeración del retrovisor como prueba de que es la pieza robada, y amenazan a los dueños para que no acudan a la policía.
Esta práctica genera indignación porque los conductores deben pagar por algo que ya les pertenece, afectando su economía y su tranquilidad.