
La acumulación incontrolada de desechos en un terreno de la calle Modesto Chávez Franco en Guayaquil, ha llevado a una vecina a denunciar públicamente la situación que pone en riesgo a los niños del barrio, quienes han empezado a presentar problemas respiratorios a causa del olor que desprende la basura bajo el sol.
A pesar de que el camión recolector pasa a las 11:30 de la noche, los moradores del sector sacan su basura desde la mañana, convirtiendo la esquina en un basurero que atrae moscas y malos olores, impidiéndoles disfrutar de sus patios y forzándolos a mantener las puertas cerradas.
La afectada hace un llamado a la conciencia ciudadana y a la autoridad municipal para que coloquen un contenedor y regulen el horario de depósito, ya que, según dice, “la gente no entiende” y el problema persiste