
El doctor explicó que las alergias respiratorias altas afectan la nariz y los senos paranasales, mientras las bajas comprometen los pulmones y los tubos bronquiales.
Señaló que el sistema inmunológico reacciona de forma exagerada ante elementos como polen, polvo o ácaros, liberando histamina que provoca inflamación de las mucosas.
Como homeópata, indicó que los tratamientos son vacunas personalizadas, como Licopodium 30 o Sulfur, y que la dosis varía según cada paciente.