
A pesar de que el consorcio Durán Limpio retomó la recolección de basura en el cantón, el sector Héctor Cobos amaneció este miércoles con el doble de desechos acumulados en comparación con el día anterior, luego de que algunos vecinos y dueños de restaurantes y comedores arrojaran nueva basura después del paso del camión recolector, según denunciaron los moradores.
La situación afecta directamente a un centro de atención del Ministerio de Desarrollo Humano, donde niños de hasta cinco años de edad han tenido que suspender clases por los malos olores que emanan de los desechos acumulados.
El camión recolector pasa con una música que advierte a la ciudadanía de su cercanía, pero algunos habitantes no colaboran y continúan arrojando basura en las esquinas. El reporte evidencia que, más allá del servicio de recolección, persiste una falta de conciencia ciudadana que agrava la crisis sanitaria en el cantón ferroviario.