
Luego de varios meses de suspensión, Ecuador reanudó la importación de electricidad desde Colombia, una medida que, según especialistas, no elimina el riesgo de una crisis energética pero sí otorga un mayor margen de maniobra para operar el sistema con seguridad, especialmente cuando el embalse de Mazar ha comenzado a disminuir sus niveles de forma todavía no intensa pero sostenida.
El ministro de Energía, Juan Carlos Blum, confirmó que el precio de venta será de 33 centavos por kilovatio hora para una importación promedio de 288 megavatios de potencia, anuncio que fue complementado por su homólogo colombiano, Edwin Palma, a través de su cuenta en X.
Los expertos coinciden en que el manejo de los embalses, la evolución de las lluvias y el respaldo de fuentes termoeléctricas serán determinantes en los próximos meses, aunque advierten que Ecuador aún enfrenta un déficit de aproximadamente 1.200 megavatios diarios que obligará a activar la generación térmica junto a la energía importada para afrontar la época seca.