
El ejército ecuatoriano intensificó los operativos contra la minería ilegal en las provincias de Napo, Sucumbíos y El Oro, en coordinación con otras instituciones del Estado, logrando destruir dragas, excavadoras, clasificadoras tipo Z, campamentos clandestinos y decomisar combustibles y motores utilizados para la extracción ilícita de minerales, según informaron las autoridades militares.
En la provincia de Napo, las operaciones generaron pérdidas estimadas en $130,000 y $70,000 respectivamente para las organizaciones criminales, con la destrucción de 8 dragas y el desmantelamiento de 3 campamentos clandestinos.
En Sucumbíos, en el río Putumayo, los militares localizaron infraestructura minera abandonada por varios individuos que huyeron al detectar la presencia de las tropas.