
“Él abrazó a mi hija y le disparó a quemarropa”, denunció la madre de Alexis Guerrero, víctima de femicidio en la Cooperativa Unidos por la Paz, distrito Nueva Prosperina en Guayaquil, quien relató que el agresor, José Franco Chica, ejecutó el crimen frente a sus hijos menores de edad mientras ella sostenía una Biblia en la mano y se dirigía a una iglesia evangélica en Monte Sinaí.
La madre reveló que el sujeto tenía un historial de violencia de al menos 8 años, con celos, golpes y amenazas, y que hace dos años ya había intentado quemar a su hija con gasolina, dejándola botada en la vía en la noche.
“El disparo no se escuchó, no alertó a los vecinos porque él la abrazó”, explicó la madre, quien detalló que el proyectil dañó las arterias del corazón y salió por los pulmones de su hija. La familia denunció que el acusado, quien tenía un revólver con cinco balas, utilizó una contra su pareja y las cuatro restantes contra la vivienda familiar.