
La explosión por acumulación de gas en un restaurante del noroeste de Guayaquil destruyó 10 viviendas, algunas de forma parcial y otras por completo. Cuatro personas permanecen bajo pronóstico reservado, mientras que todos los menores afectados, incluido un bebé de 4 meses, ya recibieron el alta médica.
El Ministerio de Desarrollo Humano entregó víveres, colchones y artículos de primera necesidad a las familias damnificadas. Además, activó un bono de contingencia de 480 dólares y el Gobierno evalúa entregar viviendas subsidiadas a quienes perdieron sus hogares.
Los moradores también alertaron sobre varios postes inclinados cerca del restaurante y pidieron a las autoridades retirar las estructuras que representan un riesgo.