
Una presunta red de estafadores, que se hacía pasar por personal del MIES y engañaban a beneficiarios del Bono de Desarrollo Humano, Bono Mil Días y Bono Adulto Mayor, solicitándoles fotos de cédulas, correos, números telefónicos y certificados de nacimiento para supuestas inscripciones que requerían depósitos bancarios de 20 y 30 dólares.
Las víctimas, personas de escasos recursos, realizaban los pagos con la promesa de recuperar el monto en el primer pago del bono, pero al notar que no aparecían en el sistema o dejaban de recibir el subsidio, los falsos gestores desaparecían de los chats.
La Fiscalía ya investiga el caso y no descarta que funcionarios públicos puedan estar involucrados, según información oficial