
En medio del juicio contra el expresidente Lenín Moreno por el caso Sinohydro, el fiscal general subrogante, Carlos Alarcón, denunció públicamente que ha recibido amenazas directas en su teléfono personal y en los de sus colaboradores del departamento jurídico, tanto desde números nacionales como internacionales.
Alarcón declaró en la Corte Nacional: “Lo hago público este momento para que se entere la sociedad”, y mostró su determinación de no abandonar el proceso judicial al afirmar que respetará la institucionalidad, al tiempo que cuestionó: “¿Usted cree que yo voy a violar la institucionalidad después de haberme separado de alguien que estaba violando la institucionalidad?”.
Las intimidaciones surgen luego de que el fiscal asegurara contar con pruebas contundentes en el caso, mientras la deliberación del tribunal continúa en curso.