
La Policía Nacional detuvo a 5 funcionarios y exfuncionarios de la Oficina de Migración acusados de integrar una red criminal que falsificaba documentación para permitir viajes internacionales con identidades suplantadas, en una operación que tomó más de 9 meses de investigación y que incluyó allanamientos en 6 domicilios de Guayas y Tungurahua, así como en las propias oficinas de Migración.
La red cobraba entre $5,000 y $10,000 por persona para utilizar pasaportes de nacionalidades españolas y ecuatorianas con visas americanas, suplantando identidades de personas con características similares que viajaban hacia Estados Unidos y países europeos, normalmente con rutas que pasaban por Colombia.
Los viajes se realizaban con sellos legales, y una vez que los documentos llegaban a los países de destino, eran enviados nuevamente a Ecuador para seguir siendo utilizados por otras personas.