
El ministro del Interior, John Reimberg, confirmó el desmantelamiento de una red integrada por funcionarios y exfuncionarios de Migración que negociaban identificaciones falsas con visas americanas por valores que oscilaban entre cinco mil y diez mil dólares por cada pasajero.
Tras seis allanamientos ejecutados en dos provincias, las autoridades detuvieron a toda la agrupación que se dedicaba a suplantar identidades usando pasaportes de nacionalidades españolas y ecuatorianas para enviar personas a esos países.
La investigación, desarrollada en cooperación con la oficina del Homeland Security de Estados Unidos, permitió además que una persona que había salido hacia Nueva York fuera inadmitida y retornada al país, donde fue presentada como la última detenida en el operativo. Los aprehendidos enfrentan ahora el proceso judicial junto a la Fiscalía y la Policía Nacional por los delitos cometidos en perjuicio de la seguridad migratoria.