
Un artefacto explosivo improvisado fue hallado en los exteriores del Complejo Judicial Norte de Quito, lo que obligó a evacuar parcialmente las instalaciones y suspender audiencias mientras unidades especializadas de la Policía Nacional cercaron la zona y activaron protocolos de seguridad.
El explosivo, que contenía cápsulas, mecha y un celular, fue neutralizado mediante una detonación controlada por el grupo de intervención y rescate, sin que se reportaran heridos.
Tras el incidente, el Consejo de la Judicatura anunció la futura implementación de salas de audiencia tipo búnker, espacios blindados destinados a procesos de alto riesgo, una medida que expertos en seguridad califican como necesaria en un contexto de amenazas de crimen organizado.
Los especialistas advirtieron que este tipo de acciones buscan presionar e intimidar a jueces y fiscales, por lo que la infraestructura debe ir acompañada de protocolos claros.