
El exmediocampista Dejan Stanković protagoniza una historia única en el fútbol mundial al ser el único jugador que ha disputado tres Copas del Mundo con tres selecciones diferentes: Yugoslavia en 1998, Serbia y Montenegro en 2006 y Serbia en 2010, una particularidad que no obedeció a una decisión personal sino a la transformación política de los Balcanes.
Mientras el mapa de Europa del Este se reescribía con la desintegración de Yugoslavia y la separación de Montenegro, Stanković seguía siendo el mismo líder en el campo, un mediocampista completísimo con gran despliegue físico, visión de juego y una pegada de larga distancia temible con su pierna derecha.
Aunque no marcó goles en mundiales, su jerarquía y regularidad lo convirtieron en un referente absoluto, disputando 103 partidos internacionales y anotando 15 goles con sus distintas selecciones.