
Han transcurrido mas de 40 días desde la tragedia vial en la vía Guayaquil-Santa Elena que dejó 12 jóvenes muertos, y siete familias todavía no pueden dar cristiana sepultura a sus hijos porque la fiscalía no ha corregido los códigos de identificación de los cuerpos, pese a que las pruebas de ADN ya confirmaron su identidad.
Los familiares, entre ellos los de Carlos Acosta y Héctor Ojalá, se manifiestan en la morgue denunciando la falta de comunicación y la demora en la entrega de los restos.
La espera ha generado una profunda angustia en los deudos, quienes exigen que las autoridades agilicen los trámites y les devuelvan los cuerpos para poder iniciar el duelo.