
Marcelo Guevara, coleccionista quiteño de 52 años con 25 años de experiencia, abrió las puertas de su “Cueva del Hombre”, un museo privado donde guarda tesoros como libros en pergamino de entre 300 y 500 años de antigüedad, y lo que él considera la primera computadora portátil de la historia: una calculadora Casio que se fusionó con textos, incorporó una impresora y tenía memoria para escribir, transcribir y calcular.
Entre sus piezas más valiosas se encuentra un autorretrato de Frank Sinatra y una partitura de “My Way” firmada por Sinatra y Paul Anka. Guevara, que ha dedicado su vida a coleccionar objetos históricos y culturales, considera este espacio su “refugio” y un “sueño” hecho realidad.
El coleccionista invita al público a conocer su colección en el reportaje que se emitirá el próximo viernes en Noticias de la Mañana.