
Un grupo de aficionados mexicanos expresó su indignación por los violentos disturbios ocurridos en el centro de Guadalajara tras la victoria de su selección, donde se registraron agresiones con botellas y vasos contra periodistas y otros seguidores, un comportamiento que calificaron como inadmisible e incomprensible al afirmar que “no saben ni ganar ni perder”, y que evidencia un grave problema de convivencia en el entorno futbolístico local.
Los seguidores consultados manifestaron su temor de que esta situación se repita durante el próximo Mundial, señalando que la violencia genera un ambiente hostil que disuade a otras selecciones y aficionados de asistir a los estadios, y cuestionaron la capacidad de las autoridades para garantizar la seguridad en el torneo que se celebrará en México.
“Si ganan hay problemas, imagínate si pierden”, advirtió una aficionada, mientras otros pidieron sanciones ejemplares contra los responsables, aunque reconocieron que es poco probable que la FIFA o las autoridades tomen medidas contundentes que modifiquen el escenario actual.