
Los habitantes del sector ubicado entre las calles 41 y 42 del suroeste de Guayaquil exigen la intervención urgente del personal técnico de CNEL ante el transformador dañado que, según denuncian, lleva años sin ser reemplazado y ya no abastece la creciente demanda energética de la zona, generando cortes de luz y fluctuaciones que dañan electrodomésticos y enseres.
Vecinos señalaron que el voltaje oscila entre 110 y 220, lo que impide el uso normal de aires acondicionados y otros aparatos, y que la semana pasada el transformador llegó a incendiarse, siendo apagado por bomberos, pero sin que la empresa eléctrica acudiera a realizar una supervisión técnica.
La comunidad también reportó problemas con la recolección de basura, agravando la situación del sector, y pidieron a las autoridades que tomen cartas en el asunto para evitar más daños.