
José Pinela, de 19 años, fue asesinado a balazos mientras trabajaba como mototaxista en la parroquia Pascuales, al norte de Guayaquil.
El ataque ocurrió frente a dos escuelas, cuando un hombre en una motocicleta roja con blanco le disparó.
La víctima no tenía antecedentes penales y deja un hijo de 3 años. Los conductores del sector denuncian extorsiones y pagos de vacunas.