
La hinchada ecuatoriana protagonizó una fiesta tricolor en los exteriores del MetLife Stadium, Nueva York, donde miles de aficionados celebraron con saltos, abrazos y lágrimas de felicidad la histórica victoria de Ecuador sobre Alemania, una de las selecciones campeonas del mundo, en un partido que quedará grabado en la memoria colectiva.
El “sí se pudo” retumbó con fuerza dentro y fuera del escenario deportivo, mientras los seguidores destacaban la garra, personalidad y corazón del equipo dirigido por Sebastián Beccacece, que con este triunfo aseguró su clasificación a los 16avos de final del torneo.
“Esto es histórico, lo vamos a contar a nuestros nietos”, expresó un aficionado, mientras otro envió un saludo a toda la familia ecuatoriana desde Rocafuerte y San Eloy, reflejando la euforia de una noche inolvidable que extendió la celebración más allá del pitazo final.