
Un operativo interinstitucional en la parroquia Chongón, oeste de Guayaquil, permitió el retiro de 30 cámaras de videovigilancia que operaban de forma clandestina en espacios públicos del sector San Jerónimo, además de la demolición de una cancha de voleibol que, según la policía, era utilizada como fachada para la comercialización de sustancias sujetas a fiscalización.
Durante la intervención también se destruyeron 14 rompevelocidades de cemento y 15 rompevelocidades hechos con cuerdas utilizadas para barcos, acciones ejecutadas tras un ataque violento registrado el martes 9 de junio que dejó 2 personas muertas y varias heridas en estado crítico.
Los moradores del sector rechazaron la destrucción de la cancha deportiva, argumentando que no todos los habitantes son delincuentes y que el espacio era utilizado para la recreación.