Pareja guayaquileña cambió planes de emigrar y emprendió con café y postres caseros

Pamela y su esposo armaron el negocio con muebles de su casa y una cafetera comprada a crédito.

Hace dos meses, Pamela y su esposo se quedaron sin trabajo y estaban listos para emigrar en busca de un mejor futuro, pero decidieron apostar por sus habilidades y abrir “Pit Coffee”, un pequeño local donde combinan la pasión de él por el café y la repostería de ella, con productos como café de vainilla, caramelo y strawberry, además de galletas caseras.

El negocio nació desde cero: utilizaron un aire acondicionado del cuarto de su hija, un cuadro de café, una silla del patio y una repisa de la sala, y compraron la cafetera a crédito, que aún están pagando.

Pamela destacó que emprender es difícil porque deben ser contables, publicistas y cocineros a la vez, pero que el aroma del café y el dulce sabor de sus postres llenan de esperanza su nuevo espacio. Pit Coffee abre de miércoles a domingo, desde las 5 de la tarde hasta las 9 de la noche.