
La Policía Nacional y la Armada ecuatoriana interceptaron un semisumergible a 140 millas náuticas (260 kilómetros) al oeste de la isla Puná, una embarcación de 20 metros de largo y 5 metros de ancho con capacidad de carga de 5 toneladas y autonomía de 20 días en el mar, que fue traída a Guayaquil tras la operación de interdicción.
En el interior del semisumergible no se halló droga, pero sí aproximadamente 9,000 galones de combustible, lo que según las inteligencias policial y naval habría zarpado de las costas ecuatorianas para ser utilizado en el transporte de sustancias estupefacientes.
La embarcación no registra documentos estatutarios, pabellón ni número de registro o matrícula, lo que confirma su uso ilegal en actividades relacionadas con el tráfico de sustancias catalogadas sujetas a fiscalización.