
La fiscal Alexandra Bravo , de 48 años, fue asesinada al estilo sicariato en la avenida Flavio Reyes de Manta cuando salía de una cafetería junto a su hermana Olinda Bravo , de 60 años, quien también perdió la vida al intentar detener al agresor.
La funcionaria judicial, que no contaba con custodia en ese momento según informaron fuentes oficiales, recibió los disparos frente a su familia mientras su chofer resultaba herido en el ataque ocurrido en pleno centro de la ciudad.
El sicario huyó en una motocicleta y, tras una persecución, habría resultado herido de bala, por lo que las autoridades buscan al agresor en casas de salud de la provincia de Manabí.