
Un trabajador portuario que regresaba a su hogar tras una reunión familiar se convirtió en víctima colateral de un ataque sicarial en la intersección de la calle 36 y Nicolás Augusto González, en Guayaquil, cuando sujetos armados que perseguían a otro hombre le dispararon cuatro veces al confundirlo con su objetivo.
El fallecido, identificado por vecinos como un hombre sin antecedentes penales y de actividades productivas, fue trasladado sin signos vitales a un centro hospitalario cercano, mientras que el blanco original de los sicarios logró escapar.
Este suceso, ocurrido pasadas las 23:00 del sábado, ha dejado consternada a la comunidad del sector, que relata cómo el perseguido intentó meterse a la vivienda de la víctima para refugiarse, desencadenando así el fatal desenlace. La familia del occiso, según moradores, enfrenta el difícil momento de asimilar la pérdida de un ser querido que no tenía relación con grupos de delincuencia organizada.