
“Son personas que conocíamos, que estaban hasta ayer con nuestros familiares y hoy están desaparecidos”, expresó con lágrimas Luis Magallanes, uno de los promotores de la campaña de ayuda humanitaria impulsada por ciudadanos venezolanos radicados en Quito para apoyar a los damnificados por el devastador terremoto que azotó a su país.
La iniciativa, que ha tenido una respuesta positiva, convocó a decenas de donantes que llegaron al edificio Gaudí, ubicado en las calles Austria y Checoslovaquia, en el norte de la capital, para entregar ropa, alimentos no perecibles, medicinas y artículos de higiene.
Las ciudadanas venezolanas coincidieron en que, pese a la distancia, es crucial mantenerse unidos y brindar apoyo a quienes lo han perdido todo. La ayuda recolectada será entregada a la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos para coordinar su envío a Venezuela.