
El incremento a la tarifa del transporte público en Guayaquil, aprobado en segundo y definitivo debate por el Concejo Municipal, ha generado un fuerte rechazo entre los usuarios, quienes califican la medida como insostenible para su economía diaria.
La ordenanza establece que los propietarios de las unidades deberán ejecutar mejoras en los buses para acceder al aumento, mientras que durante los primeros seis meses el cabildo otorgará un subsidio de 1.134 dólares mensuales por vehículo.
Ciudadanos consultados en las calles de la ciudad manifestaron su descontento al comparar el alza con el comportamiento de los precios de la gasolina y denunciaron que el servicio no ha presentado mejoras significativas en el trato ni en las condiciones de los buses. Los pasajeros señalaron que las unidades continúan sobrecargadas y que los conductores mantienen un trato deficiente, lo que hace injustificable el nuevo costo del pasaje.