
Funcionarios de la Prefectura del Guayas, encabezados por el director de gestión ambiental, inspeccionaron una camaronera ubicada en la vía Durán-Boliche tras una denuncia por presuntas descargas no permitidas al estero, donde se evidenció agua de color rosado y rojo siendo vertida directamente al afluente, lo que afectaría la calidad del agua y el ecosistema.
El operativo incluyó la toma de muestras por parte de técnicos de un laboratorio certificado para confirmar los niveles de contaminación en el punto de descarga y en el canal donde se dirige el agua residual.
La empresa podría enfrentar una suspensión de 10 días para subsanar inconsistencias o, en caso de ser necesario, un plan emergente con un plazo de 48 horas para evitar mayores afectaciones a la naturaleza.