Los moradores de la Marta de Roldós, sector conocido como Los 300 en Guayaquil, denuncian que llevan más de un año esperando que el Municipio de Guayaquil complete una obra de regeneración urbana que dejó las calles completamente destruidas y peligrosas para los transeúntes.
Una vecina del sector relató que ha sufrido dos caídas en las gradas y que sus rodillas quedaron dañadas, mientras otra residente se quebró el brazo al caer en la vía y las autoridades municipales le negaron el reconocimiento de gastos médicos por falta de testigos.
Los afectados exigen al cabildo porteño que retome los trabajos o reponga el pavimento original, pues la zona se convierte en una piscina cuando llueve y representa un riesgo constante para adultos mayores y niños.