
Vecinos del suburbio de Guayaquil, en las calles 44 y 45 y El Oro, denunciaron que el cableado eléctrico soterrado tras la regeneración urbana se sulfata y se quema con la marea alta, dejándolos sin servicio eléctrico hasta tres veces por semana, según informaron los afectados.
Los cables generan chispas y humo incluso bajo el agua, lo que representa un riesgo de electrocución para los transeúntes.
La marea, que sube hasta las alcantarillas, agrava la situación.
Los vecinos piden una solución urgente para evitar accidentes y garantizar el suministro eléctrico en la zona regenerada del suburbio.