
Un video grabado por un repartidor de entregas a domicilio en Urdesa, al norte de Guayaquil, captó el momento en que un agente motorizado de la Agencia de Tránsito Municipal (ATM) le exigió una transferencia de $100 para no retener su motocicleta, que representa su sustento diario, por una supuesta irregularidad en las llantas, desatando indignación en redes sociales y una respuesta inmediata de la alcaldesa subrogante Tatiana Coronel, quien solicitó la desvinculación del servidor con 11 años en la institución.
La ATM separó de funciones operativas al agente y enfrenta un proceso administrativo que podría culminar con su destitución, mientras las autoridades investigan si su bodycam estaba apagada y si reportó el procedimiento a la central de radio.
En lo que va de 2026, la entidad ha sancionado a 195 agentes por faltas internas, de los cuales 5 han sido destituidos, en medio del debate sobre los controles y facultades de los uniformados durante los operativos viales.